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sábado, 5 de enero de 2019

El camino de la vida


“Jesús: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre si no es por mí”.

San Juan 14:6.

El inicio de un “nuevo año”, en realidad se trata de otro día estándar, que cobra relevancia en la mente de muchos hombres y motivo de la ejecución de varias actividades individuales y colectivas que busca afianzar el éxito en varios aspectos del ser humano. Pero ¿es preciso llegar al último día del año calendario para reflexionar y considerar la oportunidad de convertirse en luz o en sombra, en aperturar caminos o cerrarlos, es amigo o enemigo?

Al considerar la “oportunidad”, que tenemos cada día, de vivir cada día a la vez, resalta la importancia de vivir el camino de la vida en función a una alimentación no solo material sino tanto emocional como espiritual.  Jesús es el pan de vida, pues el que va en dirección a Él nuca tendrá hambre y el que cree en el nunca tendrá sed jamás[1]. 

Está claro que, cuando se trata de alimento material, si se tiene sed existe la necesidad de tomar agua que la sacie. Por ello una vez alimentado y saciado la sed hay premisas que debemos considerar en cada momento: comunicar (palabras y acciones), escuchar (contenidos y comportamientos), transitar (caminos y rutas), decidir (ir y asumir) y compartir (información y experiencias).

Considerando que el que beba del agua y coma del pan de vida conoceremos la verdad y la verdad nos hará libre[2]. Pues recordemos que tenemos el libre albedrio de elegir porque camino transitar y que puerta ingresar: una puerta ancha y espaciosa o la puerta estrecha, los caminos llanos o camino escarpado, hacer lo incorrecto o hacer lo correcto, por el facilismo o por lo laborioso. Sin embargo estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida y que pocos la hallan[3].

Nuestro alimento y calidad de agua diario determinara como vivamos cada día, no una vez al año, sino de manera permanente al comunicar, escuchar, transitar, decidir y compartir.

Maranatha, el Señor viene.


[1]San Juan 6:35
[2] San Juan 8:32
[3] San Mateo 7:14